martes, 25 de febrero de 2014

EPILOGO



5 años después.


-¡Mira mami! –salta de atrás a adelante Martina  señalando con su dedito a una banda de pequeños patitos que nadan en el lago. -¡Son cuack!

-Se llaman patos –murmura Emma inclinándose junto a su hija, acariciando sus hombros- ¿Y cómo hacen? –pregunta, animando a la pequeña rubia a imitar el sonido.

-Cuack, cuack, cuack –canta mientras agita sus regordetes brazos doblados imitando a unas alas.

-Muy bien –felicita su padre, Carlos, que carga a la pequeña de apenas de 2 años por arriba de sus hombros.

Paula aun recordaba cuando Emma había llegado llena de lágrimas de felicidad, sollozando y agitándose con entusiasmo, gritándole que estaba embarazada.

-¡Jazmin, ven a ver a los cuack! –llama, mirando expectante a la morena que duerme en el regazo de Paula.

-Jazmin está dormida Martu, jugará contigo más tarde –murmura Pedro.

-Está bien –sonríe y como buena niña vuelve a distraerse, corriendo detrás de algunos pájaros que revolotean encima de su cabeza, Emma y Carlos la siguen para evitar que se caiga.

Pedro se inclina hacia atrás, cruzando los brazos detrás de su cabeza y recostándose para tomar un poco de sol. Se queda ahí por varios minutos, con los ojos cerrados y la respiración lenta, Paula hubiera creído que estaba dormido si no fuera por las caricias que le estaba dando en su pierna.

La morena simplemente se mantiene entretenida admirándolo, le parece como si cada vez que lo viera encontrara algo diferente en él. La madurez le había asentado bien, sus rasgos... aunque siempre acomodados y bien pincelados se habían vuelto más duros, más varoniles. Había dejado atrás la época en donde debía mantenerse del bolsillo de su padre y su dinero.

Su mirada de pronto se dirige a su hija, a la hermosa Jazmin Alfonso que duerme cuan princesa sobre sus piernas, sólo tenía un año y medio y su padre ya la sobreprotegía de cualquier hombre. Era divertido ver la cara de Pedro cuando Jazmin iba a jugar con otros niños de su edad, se ponía tenso y celoso.

Como si tuviera miedo a que algún niñato le arrebatara a su bebé. No había sido tan cuidadoso con los gemelos, pero Paula se imaginaba que era porque Jaz era una mujer.

Pedro a veces también parecía tener miedo de algo más, en ocasiones se acurrucaba a lado de su esposa y observaba con detenimiento cada parte de ella, pensando que en cualquier instante Paula lo dejaría por su pasado engaño. Aún no comprendía que la época de la estafa ya no formaba parte de los pensamientos de su esposa, aunque ella también tenía miedo a veces.

¿Cómo no tenerlo? Era un terror profundo de solo pensar en perder a ese hombre que tanto quería, miedo a que volviera a ser un mujeriego o un avaricioso.

Pero eso la acompañaría durante un largo plazo de vida, no puedes desaparecer tus inseguridades tan deprisa como desearías. El amor llegaba siempre para llevarse esos malos pensamientos, tanto el cariño entre Pedro y ella como el que sus hijos le proporcionaban era suficiente para sentirse afortunados y dejar de idear tonterías.

Paula siempre recurría al consejo de sus padres, esa corta frase que pareció un poco fuera de lugar cuando la dijeron hace ya bastante años, pero que ahora caía perfecto para describir su relación.

Que aquella persona perfecta no es la que llega a tu vida y deja todo en calma y paz. Al contrario, es quién viene a hacerte cuestionar las cosas, en ocasiones hasta cuestionarte a ti misma y en todo en lo que creíste alguna vez, que llega a cambiar tu mundo, que marca un antes y un después en tu vida. Tal como aquella noche en que ambos se dieron cuenta de que su rutina sin el otro sería un verdadero fracaso.

No es aquel ser humano idealizado que todos creen, sino una persona común y corriente, que a pesar de ello logra revolucionar tu mundo en un segundo.

La paz de Pedro es interrumpida al igual que los pensamientos de Paula cuando Fede y Patrick aparecen corriendo y se echan encima de su padre soltando carcajadas.

-¿Te asustamos a que sí? –pregunta Fede con una sonrisita.

-¡De seguro no esperabas que dos vaqueros aparecieran para llevarte con el sheriff! ¡Él le hará pagar todos sus crímenes, villano!

-¿Ahora son vaqueros? –Interrumpió Paula- Por la mañana eran astronautas.

-¡MAMÁ! –reniega Patrick –estamos jugando al viejo oeste, y papá es un villano.

-Oh –sonríe –siento interrumpir.

-Ahora también tendremos que llevarte mamá –musita Fede con pena-, por defender a un malvado.

-¡No si yo lo impido! –masculla Pedro en un tono heroico y se enfrasca en alguna clase de juego con sus hijos que corren para que él no pueda alcanzarlos, agarrando con sus pequeñas manitas sus sombreros vaqueros para que no caigan de sus rubias cabezas.

Paula ensancha su sonrisa mirando la hermosa y feliz familia que Pedro ha formado junto a ella. Como todas las horribles cosas que ocurrieron ahora parecen tan lejanas. Todo lo malo y terrorífico ha quedado atrás. Y sí, hay momentos duros. Altibajos en su vida como familia o como pareja. Pero están ahí el uno para el otro, encontrando siempre un cuerpo al cual abrazar y unas palabras en donde encontrar el consuelo.

Al poco rato Pedro se recostó a su lado, jadeando y algo sudoroso:

-¡Me rindo! –Sentenció –no puedo contra ustedes, vaqueros. Déjenme descansar un poco, este villano está algo viejo.

Apoyó su peso en el codo derecho y frunció los labios.

-Tal vez un beso de esta hermosa damisela me de las fuerzas necesarias –dijo.

Paula se inclinó con rapidez, sintiendo como compartían un beso profundo, provocando que una pasión temblara en su cuerpo.

Escucharon en coro un “Iuugh” de parte de sus hijos y rieron mientras se separaban. Pedro tenía las mejillas rojas, a causa de correr y también por el beso.

-Los besos son asquerosos –musitó Patrick y Federico asintió, apoyándolo.

-Ya verán cuando sean mayores. –advirtió Pedro.

-¿Papi? –susurro Jaz que se había despertado de su descanso y se espabilaba un poco.

Recorrió con sus ojos color miel el lugar, levantando sus cejas con sorpresa y gusto y alzando sus brazos en alto, pidiendo a su padre que la abrazase.

-Estamos en el parque que te encanta Jazmin –besó su castaño cabello- Martu está por ahí ¿Quieres ir a jugar con ella?

Ella asintió frenéticamente.

-Federico, Patrick ¿podrían llevar a su hermana junto con Martina? Díganle a Emma que no las pierda de vista.

-Sí, papá. –asintió Patrick.

-Tengan cuidado –pidió Paula besando la frente de cada uno de sus hijos. El parque no era muy grande, tampoco era peligroso pero apartarse de sus hijos siempre era algo difícil de hacer en cualquier ocasión.

-Sí, mamá –masculló Fede tomando de la mano a Jaz y dirigiéndose al camino que habían tomado Carlos, Martina y Emma.

Pedro estiró su brazo ayudando a que su esposa se levantara del césped.

-¿Sabes algo? Estaba pensando que llegaste a mi vida de la forma más inesperada.

-No sé si debería reír o llorar.

Paula pellizcó su nariz y depositó beso en sus labios antes de darle la espalda. Pedro la acercó jalándola de la cintura y abrazándola por el estomago. De la nada la morena sintió como empezaba a besarle el lóbulo de su oreja mientras le susurraba cuánto la amaba.

Ella se retorció un poco, llena de emociones volvió a dar una voltereta y le dio un corto beso que Pedro se encargó en convertir a largo, apretó sus mejillas e introdujo su lengua con firmeza, dulzura y pasión. Una pasión que había crecido más y más con el paso de los años.

Y Paula comprendió que ella había encontrado a esa persona de la cual hablaban sus padres. La había entendido desde hace años, pero ahora, con Pedro besándola, con sus hijos jugando por ahí, todo era más claro.

Ella siempre esperó un príncipe azul montado en caballo blanco, pero el amor de su vida llegó de la manera menos esperada: Haciéndose pasar por alguien que no era. Engañándola y tratando de estafarla.

Y aún así estaba completamente segura de que había tomado la mejor decisión de toda su vida.
Pedro, Fede, Patrick y Jazmin eran las mejores decisiones en su vida.
Y nunca se arrepentiría de haberse enamorado de... EL FARSANTE


                                               FIN.

NO ME GUSTA CUANDO SE TERMINA UNA NOVELA, SIENTO COMO UN VACIÓ JAJA =(

GRACIAS A TODOS LOS QUE LEYERON Y COMENTARON!! ♥♥


4 comentarios:

  1. que hermoso final,me encanto!!!

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  2. Ayyyyyyy, qué hermoso final x favor!!!! Gracias x subir una novela como esta. Divina Jesy

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  3. Recién termino de leer el final!!! Emocionante!!! Me encantó la novela, fue diferente a las demás!!! Gracias por compartirla con nosotras!!

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  4. muy buena nove la encontre terminada y me encanto

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